19 abr. 2015

Recordatorios del primer semestre


Cada cierto tiempo me doy cuenta de todas las conductas/pensamientos dañinos que tengo. Soy mi peor enemiga, lo tengo claro. Sin embargo, si hay alguien que puede cambiarlo soy yo. Solo tengo que obligarme un poquito a recapacitar. 

1. Dejar de encasillarme: No soy ni hueca, ni demasiado flaca, ni muy volada, ni floja, ni nada. Soy un pequeño ser que eventualmente será encasillada por obligación, pero solo profesionalmente. No quiero otro titulo en mi vida más que el de "periodista", y a lo más, porque no lo sé aún, el de madre. Así que por ahora no soy nada y eso no es malo. Tengo que relajarme, fluir. No porque quiera hacer vídeos en youtube, no porque quiera escribir "frivolidades" soy más tonta. No soy nadie aún, pero soy todo lo que necesito para convertirme en lo que sueño.

2. Dejar de creer que todo el mundo me anda juzgando: Tengo que saber quién soy, o aceptar todo lo que no soy, por ahora. Que el resto crea que soy tonta por tener este blog o porque me demoro cinco minutos más en vestirme. Y no tengo las piernas demasiado flacas para esos zapatos, puedo usarlos si me gustan; puedo vestirme como quiera. Tengo que aceptarme, quererme un poquito, aún si el resto me hace sentir disminuida. 

3. Dejar de tomar tanto café: Es un vicio Valentina, recuérdalo. Y ya tienes un par. Debería ser el menos dañino de todos, pero considerando el estado de tu colon, yo que tú me alejo. O al menos no me tomaría medio litro todos los días.

4. Dejar de fumar: Este sí que es un vicio penca. Ya sabes lo que le pasó a tu papá, no eres tonta, además la piel y los dientes; la vanidad es el punto débil. 

5. Dejar de juzgar a los escritores contemporáneos: Esto es una tontera. Pero no todos son John Green. No todos son incapaces de escribir novelas y no "ensayos" cortos. No todos se justifican en que la sociedad de hoy está muy estimulada y le cuesta mucho concentrarse en algo y por ende escriben cosas superfluas. Si, hasta Carreré te decepcionó. Modiano para qué decir, pero hay más; Houellebecq dando cara. Sigue buscando. 

6. No eres vieja para hacer las cosas que quieres hacer: Tienes 21, eres joven. Y aunque tuvieras 30, seguirías teniendo tiempo. Tiempo para aprender otro, o varios idiomas. Para irte a vivir a otro país. Para aprender a tocar algún instrumento. Para seguir estudiando. Para equivocarte. Para achuntarle. Para dejar el miedo.

7. Las frituras son malas: Ok, más o menos, pero una vez a la semana está bien, cuatro es un exceso.

8. Aceptar la imperfección: No, mal planteado. No es aceptar la imperfección, sino que aceptar que la perfección no existe. Nunca serás la más linda, ni la más chistosa, ni la más inteligente. Eres tú, un poco linda, chistosa e inteligente. Nadie anda con un medidor juzgándote, no lo hagas contigo misma. Quiérete, un poco que sea. 

9. Nunca es tarde para cambiar los malos hábitos: Bueno, dejar de fumar es una cosa, comer sano es otra. Te gusta la avena, las frutas y las ensaladas. Lo único que no te gusta es el ejercicio. Pero te encanta bailar. Encuentra el equilibrio. Alguna academia de baile, algún taller. Y más quinoa, menos Popeyes.

10. La universidad no es tan terrible: Creo que aún no encuentro palabras de consuelo para esto. Veremos en unos meses. 





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